Pensar en Ti me lleva a acordarme de mi madre. Como Ella, mujer perpetuamente dispuesta a cualquier cosa. No sabe decir que no. Quien la conoce, entiende lo que manifiesto. Mujer valiente como Ella, aceptando la providencia con entereza. Nunca faltaron tus fuerzas y consejos. Mujer amable como Ella, en la mano con un pañuelo, para secarte unas lágrimas de tristeza. Mujer siempre atenta como Ella, cuidando los detalles como buena compañera. No hay cosa más bonita que tu madre te vista con túnica nazarena. Gracias por tanto mamá, pues al verte a ti, estoy pensando en Ella.
Rebosantes ilusiones de un adolescente que desprendían profundo sentimiento y adoración por la Virgen niña de sus ojos. Ensueños que fueron traducidos en unas novatas notas musicales, bautizadas como “Lágrimas de Esperanza”. Pero no carecían de cariño y ternura por sus Angustias. Ella fue mi musa y mi inspiración. Era la primera marcha que nació de mis manos en un piano. Fue mi declaración de amor, poesía de primavera, coraje de angustias y dolor; componentes que propiciaron la creación de “Lágrimas de Esperanza”. Tus Lágrimas y Tu Esperanza. Dos palabras repletas de contraste, que simplifican el sentido de nuestra Semana Santa.
Lágrimas por Tus Angustias que se resbalan por Tu linda cara, que simbolizan mis preocupaciones y adversidades. Sin embargo, todo no queda ahí, la vida no muere en Tu desaliento. La vida volverá y continuará con la llegada de Tu Esperanza, aquella que tenemos cada uno de nosotros, por la venida de Tu Hijo Resucitado. Por ello, deben ser Lágrimas de Esperanza, que nos augure un mundo mejor, un mundo de comprensión y amor, de entendimiento y paciencia, de proyecto y pasión…
¿Recuerdas Señora, cuando era tu contraguía? ¡Cómo gozaba aquellos viernes santos! Guiar los pasos de tus costaleros, ¡bendita suerte la mía! No olvido cuánto te costaba salir a la calle… Tu Hijo muerto en la Santa Cruz y como Madre, por Tus Angustias no te apetecía ausentarte de Tu casa. Por eso una cuadrilla de amigos y hermanos costaleros aspiraban a sacarte, para seguir las huellas de la Esperanza.
Como un joven prendado, yo te iba cortejando. El último de la cofradía y ahí junto a Tu manto. Como San Juan, yo te iba empujando y muchas cosas íbamos hablando. Con mi brazo… ¡qué me gustaba agarrarte por la cintura y pasear como dos enamorados!
Cuéntame, ¿qué te va contando el discípulo amado? No sabes cuánto me gustaría descifrar esas palabras que en el oído te va susurrando… Cuéntame, qué cosas te estará expresando, que tus labios una tímida sonrisa van dibujando. Si me necesitas, aquí tendrás a tu hijo, que no parará de seguirte suplicando.
Música y sinfonía pura
es tu paso de palio.
Incalculable belleza y finura
que no caben en un cuadro.
¡Cómo suenan esas bambalinas al compás!
¡Ole «pa» los que van debajo!
¡Cómo se oye el tintineo
de campanillas en tus candelabros!
Bellotas doradas danzando con arte
y jugando a ser notas musicales.
Esbeltos varales de plata,
fuente de armonía mientras andas.
En Tu candelería, luces vacilantes
que despiertan melodías delicadas.
Pareja de candelabros radiantes,
para que Tu figura esté iluminada.
Jarras repujadas llenas de flores
para la más bella de las damas.
Te tengo entre mis amores,
en lo más hondo de mi alma.
Angustias, Reina y Soberana,
claridad en mis despertares.
Eres tan sublime y hermosa
que gozo con solo mirarte.
¡Eres mi estrella y mi guía!
consuelo de mis espantos,
y de mi pena, la alegría.
Madre, lo que deseo tanto
tu pañuelo ser quisiera,
para secar tu llanto.
Tantas cosas te diría, Señora
que tiempo quizás no tenga.
Tantas cosas que ni ahora
que tan cerca te siento
puedo articular palabra,
tan solo puedo decirte
Angustias, te quiero.
Te quiero, Madre mía del alma
como quiere el costal al costalero,
como quiere el Sol a la mañana
y la noche al primer lucero.
Te quiero Angustias y te venero.
Te lo digo con el corazón.
No me dejes nunca solo, Señora,
y lléname de Tu Esperanza,
que aquí en mi pecho, tu casa
escrito está con amor.
¡Te quiero Angustias, te quiero…!
¡Te lo digo de corazón!
D. Germán García González
Extracto del Pregón de la Semana Santa de Arahal de 2019
