Luis Amodeo, su experiencia en el Jubileo de los jóvenes

Queridos hermanos,
comparto con vosotros mi experiencia en el Jubileo de los jóvenes convocado por el Papa en Roma, del 28 de julio al 3 de agosto de 2025.

A este Jubileo han asistido más de 2.000 jóvenes de la diócesis de Sevilla. La peregrinación se inició el día 27 de julio con la misa celebrada por el arzobispo de Sevilla, D. José Ángel Saiz Meneses, en la Catedral de Sevilla.

En su homilía, D. José Ángel nos recordó que “peregrinar no es simplemente desplazarse, es dejarse mover por Dios, permitir que Él conduzca los pasos, que transforme el corazón. Peregrinar implica desinstalarse, salir de uno mismo, dejar atrás seguridades, rutinas, planes y comodidades; significa caminar ligeros de equipaje, como dice el Evangelio; y significa, sobre todo, abrir el alma al encuentro con Cristo, a la fraternidad con los demás, a las sorpresas del camino. Peregrinar es tarea de personas valientes e intrépidas. Pues eso sois vosotros: valientes y decididos, dispuestos a dejaros encontrar por Dios en medio del calor, del cansancio, de la convivencia, del compartir, de la alegría, del silencio y de la oración.”

También en su homilía nos “invitó a tomar conciencia del don inmenso que es vivir un Año Jubilar y ganar la gracia del Jubileo”. “El Jubileo es una manifestación concreta de la misericordia de Dios. Es como una primavera del alma, una Pascua para el corazón, una renovación integral de la vida cristiana. Quien se confiesa con sinceridad, comulga con fe y reza por las intenciones del Santo Padre, recibe la indulgencia plenaria: el perdón total de sus pecados y de las penas temporales que estos merecen. Es como un nuevo bautismo que purifica y fortalece.”


Este Año Jubilar es una oportunidad única para restablecer la correcta relación con Dios, con las personas y la creación. Se celebra de manera ordinaria cada 25 años.

El lunes, día 28 de julio partimos en autobús a Roma hacia las 21.00 h. En mi caso viajé con el movimiento de Cursillos de Cristiandad. Durante el camino a Roma realizamos una parada en la diócesis de Terrasssa, donde celebramos la Eucaristía en la Catedral, presidida por D. José Ángel Saiz Meneses.

“Somos Peregrinos de la Esperanza”

A primera hora de la tarde del miércoles llegamos a Roma. A nuestra llegada al alojamiento recibimos el Kit del peregrino y la acreditación para todos los actos del Jubileo, así como para todos los desplazamientos en autobús público y metro durante la estancia en Roma. Italia y especialmente, Roma han sido un gran anfitrión para todos los peregrinos del mundo. Este miércoles celebramos la Eucaristía en la Parroquia de la Natividad de María.

El jueves celebramos la Eucaristía con monseñor Saiz Meneses, en la Basílica De los Santos XII Apóstoles de Roma. En su homilía nos preparó de nuevo para ganar la indulgencia plenaria y cruzar la Puerta Santa, la cual “es un acto de fe, un signo de conversión, una gracia inmensa”, subrayó. Además, señaló que el paso por la puerta santa “nos exige tener conciencia de que somos peregrinos, abrir el corazón a la misericordia de Dios, reconciliarnos en el sacramento del perdón, profesar la fe con alegría y valentía, y orar por el Papa León XIV y por la Iglesia universal. Sólo así -añadió – el jubileo será auténtico, sólo así se gana la indulgencia plenaria”. Esa misma tarde, a las cuatro y media, los jóvenes de la diócesis peregrinamos junto a él, a la puerta santa en la Basílica de Santa María la Mayor y por la noche, realizamos una vigilia vocacional en la Iglesia de la Natividad de María.

“El Jubileo debe ser un punto de inflexión en nuestras vidas”

El viernes, en el Circo Massimo hubo una jornada penitencial y posteriormente, el encuentro de los peregrinos españoles comenzó a las cinco de la tarde en la Plaza de San Pedro, en el cual participé como voluntario. En este acto estuvimos convocados todos los jóvenes de las diferentes diócesis de España. Fue un encuentro lleno de alegría. Además, fue un encuentro histórico, ya que era la primera vez que se celebraba la Eucaristía en la Plaza de San Pedro, ante la Basílica, sólo para españoles. Nunca antes tuvo lugar una Eucaristía así, en ese mismo lugar.

La jornada del sábado, 2 de agosto de los peregrinos sevillanos en el Jubileo de los jóvenes comenzó con la celebración de la Eucaristía en Roma, coincidiendo con el cumpleaños del arzobispo de Sevilla, y terminó con la vigilia de oración que se celebró en Tor Vergata, presidida por su Santidad, el papa León XIV. Una vigilia en la cuál participamos más de 1.000.000 de personas y quedará en el recuerdo de todos los peregrinos.

El domingo, a primera hora de la mañana celebramos la Eucaristía junto al papa León XIV. Ese mismo domingo por la noche iniciamos el regreso a Sevilla en autobús. Durante el camino realizamos una visita al monasterio de Montserrat, donde celebramos la Eucaristía junto a nuestro arzobispo, D. José Ángel Saiz Meneses, ante la Mare de Déu de Montserrat, patrona de Cataluña.

Tras el regreso a Sevilla, los jóvenes peregrinos asistimos a la novena vespertina a la patrona de Sevilla, la Virgen de los Reyes, ayer, día 6 de agosto de 2025. Nos reunimos, este primer día de la novena, para celebrar la Eucaristía junto al arzobispo, monseñor José Ángel Saiz Meneses y el predicador, el obispo auxiliar de Sevilla, monseñor Ramón Valdivia.

María santísima, peregrina en la fe, nos ha acompañado en esta peregrinación. Nos ha protegido y guiado. Damos Gracias a Dios por todos los dones recibidos y ahora es momento de compartir lo vivido y seguir caminando unidos.