Santa Misión: «Familia, camino de Esperanza»
Nuestra Hermandad ha recibido la autorización por parte del Consejo Episcopal de nuestra Archidiócesis para el desarrollo de una Santa Misión durante gran parte del año en curso.

El motivo es la convocatoria a toda la Iglesia del Jubileo Ordinario de 2025 por S.S. el Papa Francisco. A través de su bula «Spes non confundit», «la esperanza no defrauda» (Rm 5,5), el sumo pontífice llama a toda la cristiandad al amparo de la esperanza que el apóstol Pablo infundía a la comunidad cristiana de Roma. La esperanza también constituye el mensaje central del próximo Jubileo, que según una antigua tradición el Papa convoca cada veinticinco años.
En la bula se exalta a la esperanza que «nace del amor y se funda en el amor que brota del Corazón de Jesús traspasado en la cruz». La esperanza cristiana, como el texto paulino «no engaña ni defrauda, porque está fundada en la certeza de que nada ni nadie podrá separarnos nunca del amor divino».
Entendemos que la representación iconográfica de nuestro Titular (un Cristo muerto en la Cruz con la advocación de Esperanza) es de una característica singularidad dentro de nuestra Archidiócesis, así como, de una importante fuerza teológica que nos brinda la ocasión de profundizar en esta virtud teologal. Consideramos que el año del Jubileo, centrados en esta virtud y, por ende, advocación, puede ofrecer un inmejorable marco para acoger una serie de cultos y seminarios de formación.
Las Misiones Populares son un conjunto de actos y actividades que se llevan a cabo en la parroquia con la finalidad de rejuvenecer y facilitar el reencuentro de las personas con Cristo. El arzobispo emérito de Sevilla, monseñor Asenjo, recuerda que la experiencia de las Misiones Populares es muy rica en la tradición de la Iglesia y su fin es «remover, renovar, animar a la comunidad para que viva un fuerte proceso de conversión y ese proceso a su vez atraiga a los más alejados». En resumen, concluye: «pasar de una fe sociológica y cultural a una fe vivencial».
Durante la Misión se busca una fuerte experiencia de Dios, entre sus hermanos, devotos y vecinos en general de la localidad: desde la vivencia de los sacramentos, la oración, caridad y la formación religiosa básica que permita en la persona un renovado encuentro personal con Cristo, que lo lleve a ser consciente de la pertenencia a la Iglesia y del compromiso cristiano. El Santo Padre Benedicto XVI proponía que el fin de estas acciones sería «ayudar a redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe».
Las Misiones populares sirven para mover el corazón de la gente, para lo que se usan todos los medios disponibles: la oración en las calles y casas, las charlas formativas y la piedad popular. Las Misiones son, sin duda, una gran oportunidad para reencontrarnos todos con el Señor, pero especialmente los más alejados. Esperamos tras su realización, una revitalización de la Fe en nuestra comunidad parroquial y en todo nuestro pueblo.
Esta propuesta sigue la clara vocación que nos exulta Su Santidad en el citado documento nos apela a nuestra misión de anunciar a Cristo «siempre, en todas partes y a todos» como «nuestra esperanza» (1 Tm 1,1).
En este contexto, se le quiere hacer un especial esfuerzo en la promoción y cuidado de la familia cristiana, con diálogos, charlas y dinámicas en las que se impliquen al mayor número de miembros de las familias, algunos posiblemente estén más distantes de la iglesia y de esta forma se puedan compartir experiencias y acercarlos a la realidad parroquial y a los sacramentos que nos alimentan en la fe.
Todo estos objetivos sin la oración en hermandad no podríamos llegar a nada: «donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18, 20). San Juan Pablo II, en su Carta a las familias suplicó a Cristo para que permaneciera en cada familia humana. Una invitación, que desde lo doméstico, de padres e hijos, llegue a las grandes masas, «a fin de que todos, junto con él, podamos decir de verdad: “¡Padre nuestro!”».
Es un momento idóneo para que esta Misión anuncie a Dios hecho hombre, a Jesucristo, nuestra única Esperanza.
Contamos con tu colaboración.
